Diez principios básicos del Caminante

On 13 abril, 2014 by raul

 

Hace un tiempo me encontré en el camino con estos diez principios vitales, fue un gran descubrimiento y me propuse intentar difundirlos lo máximo posible. Pertenecen a parte de la filosofía del budismo tibetano. En contraposición a los diez mandamientos cristianos me parece muy interesante que se trate de Afirmaciones y no de negaciones. Espero que os puedan servir también en vuestro Camino:

 

1º Busca en ti mismo la fuerza del propósito, la fé en la propia regeneración. Tu divinidad te espera. Esfuérzate en hallarla y actualizarla.

2º Practica en todo momento la religión universal del bien, sin distinción de creencias, de clases, de partidos, de intereses, de nacionalidades, de razas, de reinos de la Naturaleza.

3º Relega a olvido tus faltas y limitaciones pasadas, para renacer con renovados estímulos a una vida mejor. Entonces, tácitamente, serás merecedor de la invisible ayuda.

4º Practica la simpatía y adquiere el hábito del contento a través de todas las circunstancias. Decídete a realizar el leve esfuerzo de prescindir de los pequeños defectos. Lucha con todas tus fuerzas contra la depresión, contra la tristeza, contra el tedio, contra el mal humor. Combate los métodos dominantes de acritud y grosería e imponte la actitud de ser siempre y con todo el mundo amable.

5º Procura dar todas las posibilidades y facilidades a los demás. Ayúdales a descubrir su camino más noble y a seguirlo. Haz de la generosidad de pensamiento y acción tu ley silenciosa.

6º Proponte firmemente no censurar a nadie, ni aún de pensamiento. ¿Qué sabemos de las verdaderas causas de los actos ajenos?. Esfuérzate, por el contrario, en comprender.

7º Adopta una divisa solar de alegría a todas horas. Entonces la luz oculta que guía al mundo te la incrementará y te sorprenderán a ti mismo los resultados.

8º Procura no autoexaltarte ni autocompadecerte. O sea, no pensar demasiado en ti mismo, si no es con el fin de perfeccionarte.

9º Invoca la armonía como fórmula de salud integral, de equilibrio del cuerpo y del espíritu. Porque la armonía es la ley suprema del Universo.

10º Irradia con humildad tu mensaje viviente de belleza, de espiritualidad y de paz en un mundo atormentado, desorientado, materializado. Él necesita de tu vital contribución. Ofrécesela, ofrécele tu mente positivizada, tu cuerpo puro, tu aura armoniosa, tu contentamiento irradiante, tu fé sin límites en la bondad de la vida y en las tres leyes que conducen a un alto fin, la evolución humana.

 

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